6 de diciembre de 2016

Reflexiones de amor sin amor.

"Hagamos el amor" me decías. Me decías que hacíamos el amor. Pero el amor no se hace. El amor está, no solo en un encuentro sexual. Tu pija y mi concha no podían hacer lo que nosotros no hacíamos. No. El amor debía estar presente en todo momento. Y este no estaba, no se encontraba en ese encuentro. Garchábamos y muy bien. Muchas veces sentí placer y otras sólo te complacía. Hacía lo que querías pensando que eso era amor, esa sumisión. Y no, amor no había. Y yo lo sabía cuando me dabas la mano y eso no era amor. Era aferración, querer apropiarse del otro. Que seas mío y yo tuya. Pero nadie es de nadie. Simplemente se es y se siente. Pero ese sentimiento no está, ni era compartido, ni mucho menos... mutuo.
Siempre me tocaba remar ahí, pero porque yo quería sentir amor. Eso de lo que tantos hablan. Pero no, no era eso. Solo desesperación y un circo haciendo que así parezca. Mostrándonos ante todos que nos amábamos y no. Hoy puedo decir que amé más a tu familia que a vos, que más duele perder a esa gente linda que perderte.
Todo fue un engaño y hasta me boicotie a mí misma creyendo que eso era amor, que eso era lo correcto, que estaba bien así. Y no.
El amor no se asemeja ni un poco a lo que vivimos. El amor está tan lejos de eso. Nuestro sentimiento no se como llamarlo, era tan terrenal que no llegaba a las puertas del amor, quedaba tan pero tan lejos. Y como no pudimos, nos hicimos doler, mucho. Y sangrábamos lágrimas, y nos ladrábamos y detestábamos eso pero era lo único que sabíamos hacer. Pelear, todo el tiempo cada momento. Lastimar. Denigrar. Y mil promesas y mil perdones no podían remediar ese amor inexistente. Pobre amor, ha sido blasfemado por dos personas que jugaban a tenerlo y no podían llegarle ni a la planta de los pies. Ganas no faltaban, ambos teníamos un hueco en el corazón y creíamos que el amor lo iba a llenar, pero nunca llegamos a su encuentro. Fue tan rápido todo, tan espontáneo, tan falso. Ya nos "amábamos" sin conocernos. Ninguno de los dos sabía lo que era el amor, así que no te culpo, pero agradezco haberme dado cuenta, a pesar del tiempo perdido a tu lado, a pesar de la ceguera, a pesar de todo, cerramos todo aquello para ir en busca de algo más, algo verdadero, o por lo menos esa es mi meta. Buscar la felicidad y si Don Amor aparece, abrazarlo y aceptarlo de la forma que venga, pero siguiendo el camino que me haga feliz. Sin miedos, sin nada que no necesite, sin nada. Solo siguiendo mi instinto que me llevará a lo que me hace bien, porque ahora lo escucho y sabe lo que me va a llevar a la felicidad

"De ahora en más viviré viajando
lejos de todo lo que me hace mal
LEJOS ESTÁ LO QUE ESTOY BUSCANDO"

5 de diciembre de 2016

No desesperes por amar

Siempre fui del concepto que en la vida siempre hay "alguien". Hablo con respecto al amor. Sí, al amor ese, el de besos en la boca y garches desenfrenados. Esa persona en la que pensás varias veces en el día, con la que querés compartir tus cosas, hasta las más ínfimas boludeces. Con la que querés compartir el tiempo que tenés, por lo menos un ratito del día o la noche. Esa persona que te desvela y te inunda. Esa persona que ni se entera que la estás evocando a cada segundo, con cada filo de tu mente y tu cuerpo. Que el deseo sexual y mental conectan creando un ser ideal. 
Y hoy siento que hay un solo hueco en ese plano. Un hueco profundo, de donde emergen monstruos de miedo y terror. Esos fantasmas del pasado que evoco para querer llenar ese lugar... Pero es peor. Más pantano, más oscuro. No vayamos al pasado que siempre es peor. 
Tranquila, prendé un cigarro. No desesperes por amar.

Viaje 1

Arrancando, escapando, persiguiendo, mutando.
Arranco un primer viaje con mi sola compañía. Yendo lejos, muy lejos.
Escapando de mis sentimientos, mis dolores, mi tristeza.
Persigo sueños, nuevas esperanzas, alegrías.
Muto mi vida, un cambio rotundo y que sea positivo.
26 HS conmigo, solo conmigo. Y aquí mi materia y mi esencia deberán aprender a convivir, a llevarse bien, a quererse. Es mucho más simple pensar dualmente. Siempre dos. Porque quererse a uno mismo suena hasta absurdo. "Yo me quiero", frase que me cuesta comprender y quizá en algún momento lo logre.
Ay, que ansiedad, pero paciencia, tranquila, que todo lo bueno se disfruta más después de haberlo esperado un poco.
Hablar conmigo misma me resulta más sencillo, pero hay que aprender a hablarse bien, suavecito, sin gritos ni discusiones, encontrarse en paz. Y hoy puedo, estoy tranquila. Me siento bien.
No busco olvidad, sino asumir.
Hubo un amor hermoso que ya no me acompaña. Una abuela que exprimir por su enfermedad. Una familia incomunicada y sin muchas herramientas. Amigos volátiles. Amigos que se quedan. Y lo desconocido...
No, aún no llegamos ahí, falta un poquito. O quizá es ahora que lo estoy viviendo sin darme cuenta. Esta curiosidad por conocer, por explorar, por recomenzar no me la quita nadie. 
¿Quién hubiera dicho que lograría juntar coraje?
Nadie, siempre segura en todo lo que hago, en mis pensamientos, en mis sentimientos. Todo bajo control. Pero hoy me arriesgo, (si bien hay gente que me espera) voy a tener que soportarme sin mariconadas ni mañoserías. Sin nadie que me saque del vaso de agua en el cual me ahogo continuamente. Yo y nadie más que yo.
Y observo el paisaje tan seco y hostil. Tan frío. Tan aburrido. TAN.
Saludo a los camiones, las mesetas y ese hermoso amanecer que tanto voy a extrañar. Pero son la energía intacta. Apostamos a lo mejor, a lo que vendrá.

15 de Febrero, 6:30

1 de diciembre de 2016

Tristeza

Tristeza, corre por mis venas como un humo gris y espeso. Transforma mi sangre en una viscosidad bordo, espesa, como masa de bizcochuelo pero sin la felicidad de los cumpleaños. Tapa los huecos, los rellena y se van pudriendo formando la mugre. Verde oscuro predomina, violáceo, azul marino y gris. Blanco se va haciendo la pelusa de la podredumbre. Y comienza a volar por la brisa sutil de un viento despavorido. Y comienza a infectar el resto del todo. Se va pudriendo, se siente la hediondez, el asco de los transeúntes que no acostumbran a contemplar los paisajes nauseabundos. Que por mas asquerosos, también tienen su belleza. Tanta que del amargo se va al ácido y culmina en la dulce oscuridad de la soledad. Porque una cosa lleva a la otra. Y la tristeza es fiel compañera de la soledad sin poncho. Se acobijan unas a otras haciendo que el paisaje sea mas siniestro que el de cualquier libro de Stephen King. Mas horroroso que cualquier cuento de Edgar Allan Poe. Mas cobarde que nuestro querido Coraje, que poco de valiente tenia. Porque es así. Una cosa lleva a la otra. Y hay que ser cobarde para quedarse en esa zona de conformidad, sin intentar salir de allí; o buscando soluciones rebuscadas que son engaños para la mente o de ella misma. Placebos que nos hacen creer que esto no es real, como su fuera el soma que creo el autor de Un mundo feliz. Soma para todos y todas. Mantengámosno dormidos, que preferible estar así que ser conciente de donde nos encontramos. Porque aun no Sabemos si nos encontramos aquí, o somos el sueño pesadillezco de un niño de apenas 8 años. Esa decisión por tomar que abren un efecto mariposa de consecuencias incambiables. Dueños del destino. Causantes y causas y causadores de las causalidades. Porque cualquier hecho azaroso tiene su justificación de fondo. Innegables cuestiones que no nombraremos porque perdería la magia. Pero cada acción tiene su re ac cion.