5 de diciembre de 2016

Viaje 1

Arrancando, escapando, persiguiendo, mutando.
Arranco un primer viaje con mi sola compañía. Yendo lejos, muy lejos.
Escapando de mis sentimientos, mis dolores, mi tristeza.
Persigo sueños, nuevas esperanzas, alegrías.
Muto mi vida, un cambio rotundo y que sea positivo.
26 HS conmigo, solo conmigo. Y aquí mi materia y mi esencia deberán aprender a convivir, a llevarse bien, a quererse. Es mucho más simple pensar dualmente. Siempre dos. Porque quererse a uno mismo suena hasta absurdo. "Yo me quiero", frase que me cuesta comprender y quizá en algún momento lo logre.
Ay, que ansiedad, pero paciencia, tranquila, que todo lo bueno se disfruta más después de haberlo esperado un poco.
Hablar conmigo misma me resulta más sencillo, pero hay que aprender a hablarse bien, suavecito, sin gritos ni discusiones, encontrarse en paz. Y hoy puedo, estoy tranquila. Me siento bien.
No busco olvidad, sino asumir.
Hubo un amor hermoso que ya no me acompaña. Una abuela que exprimir por su enfermedad. Una familia incomunicada y sin muchas herramientas. Amigos volátiles. Amigos que se quedan. Y lo desconocido...
No, aún no llegamos ahí, falta un poquito. O quizá es ahora que lo estoy viviendo sin darme cuenta. Esta curiosidad por conocer, por explorar, por recomenzar no me la quita nadie. 
¿Quién hubiera dicho que lograría juntar coraje?
Nadie, siempre segura en todo lo que hago, en mis pensamientos, en mis sentimientos. Todo bajo control. Pero hoy me arriesgo, (si bien hay gente que me espera) voy a tener que soportarme sin mariconadas ni mañoserías. Sin nadie que me saque del vaso de agua en el cual me ahogo continuamente. Yo y nadie más que yo.
Y observo el paisaje tan seco y hostil. Tan frío. Tan aburrido. TAN.
Saludo a los camiones, las mesetas y ese hermoso amanecer que tanto voy a extrañar. Pero son la energía intacta. Apostamos a lo mejor, a lo que vendrá.

15 de Febrero, 6:30

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