"Hagamos el amor" me decías. Me decías que hacíamos el amor. Pero el amor no se hace. El amor está, no solo en un encuentro sexual. Tu pija y mi concha no podían hacer lo que nosotros no hacíamos. No. El amor debía estar presente en todo momento. Y este no estaba, no se encontraba en ese encuentro. Garchábamos y muy bien. Muchas veces sentí placer y otras sólo te complacía. Hacía lo que querías pensando que eso era amor, esa sumisión. Y no, amor no había. Y yo lo sabía cuando me dabas la mano y eso no era amor. Era aferración, querer apropiarse del otro. Que seas mío y yo tuya. Pero nadie es de nadie. Simplemente se es y se siente. Pero ese sentimiento no está, ni era compartido, ni mucho menos... mutuo.
Siempre me tocaba remar ahí, pero porque yo quería sentir amor. Eso de lo que tantos hablan. Pero no, no era eso. Solo desesperación y un circo haciendo que así parezca. Mostrándonos ante todos que nos amábamos y no. Hoy puedo decir que amé más a tu familia que a vos, que más duele perder a esa gente linda que perderte.
Todo fue un engaño y hasta me boicotie a mí misma creyendo que eso era amor, que eso era lo correcto, que estaba bien así. Y no.
El amor no se asemeja ni un poco a lo que vivimos. El amor está tan lejos de eso. Nuestro sentimiento no se como llamarlo, era tan terrenal que no llegaba a las puertas del amor, quedaba tan pero tan lejos. Y como no pudimos, nos hicimos doler, mucho. Y sangrábamos lágrimas, y nos ladrábamos y detestábamos eso pero era lo único que sabíamos hacer. Pelear, todo el tiempo cada momento. Lastimar. Denigrar. Y mil promesas y mil perdones no podían remediar ese amor inexistente. Pobre amor, ha sido blasfemado por dos personas que jugaban a tenerlo y no podían llegarle ni a la planta de los pies. Ganas no faltaban, ambos teníamos un hueco en el corazón y creíamos que el amor lo iba a llenar, pero nunca llegamos a su encuentro. Fue tan rápido todo, tan espontáneo, tan falso. Ya nos "amábamos" sin conocernos. Ninguno de los dos sabía lo que era el amor, así que no te culpo, pero agradezco haberme dado cuenta, a pesar del tiempo perdido a tu lado, a pesar de la ceguera, a pesar de todo, cerramos todo aquello para ir en busca de algo más, algo verdadero, o por lo menos esa es mi meta. Buscar la felicidad y si Don Amor aparece, abrazarlo y aceptarlo de la forma que venga, pero siguiendo el camino que me haga feliz. Sin miedos, sin nada que no necesite, sin nada. Solo siguiendo mi instinto que me llevará a lo que me hace bien, porque ahora lo escucho y sabe lo que me va a llevar a la felicidad
"De ahora en más viviré viajando
lejos de todo lo que me hace mal
LEJOS ESTÁ LO QUE ESTOY BUSCANDO"
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